Autor: Grupo de Vías Respiratorias de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria.
Redactores: Alberto Bercedo Sanz; Isabel Úbeda Sansano; Juan Carlos Juliá Benito; Manuel Praena Crespo.
Revisión por pares: Isabel Mora Gandarillas; Águeda García Merino; José Antonio Castillo Laita; Carmen Rosa Rodríguez Fernández-Oliva; Maite Asensi Monzó; Isabel Reig Rincón de Arellano; Pilar Ortiz Ros; María Ángeles Carrasco Azcona; María Gimena Hernández Pombo; María Teresa Guerra Pérez; Cinta Valldepérez Baiges; Lidia Martínez Virumbrales; María Camino Serrano; Jessica Belles Miralles; Inmaculada Correa Ruíz; Enrique Llerena Santacruz.
Realización de la maniobra
- Es fundamental crear un ambiente agradable y atractivo para los niños.
- Situar al niño en una postura correcta. La más recomendada en la bibliografía es sentada, con la espalda recta y, aunque en los niños puede realizarse indistintamente de pie o sentado3,4, es aconsejable anotarlo si se realiza de pie.
- La posición del niño y del técnico que realiza la prueba deben estar ambos mirando al frente para evitar el riesgo de contagio de infecciones respiratorias por emisión de partículas exhaladas. Esta postura debe permitir que el niño pueda visualizar los incentivos de animación en la pantalla del ordenador en caso necesario9 (Fig. 1).
Figura 1. Posición del paciente y del técnico

- Colocar la pinza de oclusión nasal. Aunque es recomendable usarla, en los espirómetros de flujo, habitualmente utilizados en los Centros de Salud, no es imprescindible si se realiza solo la maniobra de espiración forzada14. Anotar si no se coloca la pinza.
- En función del espirómetro, programa utilizado o preferencias y habilidades del niño se realizará una de las dos técnicas que se describen a continuación3,4,7,8.
a) Inspirar de forma rápida pero no forzada, cogiendo todo el aire que pueda hasta alcanzar la TLC (capacidad pulmonar total). A continuación, introducir la boquilla, sujetar con los dientes y cerrar los labios en torno a ella y, sin haber realizado una pausa mayor de 2 segundos, efectuar una espiración enérgica (soplar rápido y fuerte) de forma continua (para expulsar todo el aire contenido en los pulmones), hasta alcanzar el RV (volumen residual). Se puede completar la prueba inspirando fuerte hasta alcanzar la TLC.
b) Sujetar la boquilla entre los dientes, sellar con los labios, respirar a volumen corriente durante 2-3 ciclos, después inspirar rápido, pero no forzado, hasta alcanzar la TLC. A continuación, sin realizar una pausa mayor de 2 segundos, efectuar una espiración forzada, con el máximo esfuerzo y rapidez, de todo el aire contenido en los pulmones hasta alcanzar el RV. Se puede completar la prueba con una inspiración forzada hasta alcanzar la TLC.
- El técnico debe de estimular al niño o al adolescente con palabras y, sobre todo, con lenguaje gestual y corporal que inciten a realizar una inspiración máxima, a iniciar la espiración de manera brusca, a través de una orden tajante, y a prolongar el esfuerzo espiratorio todo lo posible. En caso necesario, sujetar al paciente por los hombros para mantener la espalda recta y evitar que se incline hacia adelante durante la maniobra espiratoria.
- Es fundamental anotar cualquier tipo de incidencia que acontezca durante la prueba.
- Se realizarán un mínimo de dos o tres maniobras satisfactorias. Normalmente no se requieren más de ocho maniobras, aunque los niños más pequeños pueden llegar a necesitar más, aspecto que hay que tener en cuenta porque requerirá más tiempo de descanso entre las mismas y estimulación por parte del técnico para mantener la colaboración y atención de los niños.
PARÁMETROS A VALORAR
Los parámetros que aportan la información esencial para el uso clínico se extraen de las dos curvas básicas que se han obtenido de la maniobra: la curva volumen tiempo y la curva flujovolumen. La curva volumen-tiempo representa el volumen en litros en el eje de ordenadas y el tiempo transcurrido en segundos en el eje de abscisas (Fig. 2). Tiene un inicio con un rápido ascenso, que al final se suaviza hasta alcanzar una fase de meseta, en la que, aunque el niño siga soplando, apenas aumenta el volumen registrado.
Figura 2. Curva volumen-tiempo de una espirometría

La curva flujo-volumen representa el flujo de aire en el eje de las ordenadas y el volumen de aire en las abscisas (Figura 3). La curva tiene un ascenso rápido, con una pendiente muy pronunciada, hasta que alcanza un pico, llamado pico de flujo espiratorio y luego una caída suave, prácticamente lineal sin irregularidades, hasta cortar el eje del volumen.
Figura 3. Curva flujo-volumen de una espirometría

Dentro de estas curvas, utilizando la nomenclatura de la ERS (European Respiratory Society) y ATS (American Thoracic Society)3,4,15,16, los parámetros más importantes son: la capacidad vital forzada (FVC), el volumen espiratorio forzado en el primer segundo (FEV1), el cociente FEV1/FVC, el flujo espiratorio forzado entre el 25% y el 75% de la FVC (FEF25-75), el flujo espiratorio pico (PEF) y el tiempo de espiración forzada (FET) (Figura 4).
Figura 4. Correlación de los parámetros más utilizados en la espirometría representados en las curvas volumen/tiempo y flujo/volumen

Los niños menores de 6 años son capaces de vaciar, en una espiración forzada, su volumen pulmonar total en menos tiempo que los mayores y adultos. En ellos se ha propuesto la inclusión del FEV0,5 (volumen espiratorio forzado a los 0,5 segundos) o el FEV0,75 (volumen espiratorio forzado a los 0,75 segundos) como valores más útiles que el FEV1, ya que en ocasiones el FET de estos niños puede ser tan corto como de un segundo.
Algunos autores consideran que el valor del FEV6 (volumen espiratorio forzado a los 6 segundos), es equiparable al de la FVC en aquellos pacientes que precisen más de 6 segundos para exhalar completamente el aire de sus pulmones. Tanto el FEV6 como la relación FEV1/FEV6 tienen mayor utilidad en las espirometrías de adultos que en la edad pediátrica, ya que como se ha dicho, los niños, sobre todo los más pequeños, suelen finalizar la espiración completa en menos tiempo.
Cuando los flujos espiratorios forzados (FEF25-75) son bajos con FEV1, FVC y FEV1/FVC normales, hay que revisar la calidad de la maniobra de espiración forzada y detectar si han existido artefactos o esfuerzo espiratorio submáximo. Habitualmente estos flujos espiratorios forzados no añaden más información diagnóstica en el estudio de la espirometría cuando los otros parámetros son normales, por tanto, no se valoran en la toma de decisiones.
No debe confundirse el cociente FEV1/FVC con el índice de Tiffeneau, que se define como el cociente entre el FEV1 y la VC (capacidad vital), obtenida en una maniobra de espirometría simple lenta, no forzada.
INTERPRETACIÓN DE LA ESPIROMETRÍA
Hay 3 elementos clave para obtener resultados de alta calidad en la espirometría: exactitud y precisión de los aparatos, que el técnico esté entrenado, motivado y sepa estimular al paciente para obtener el máximo rendimiento y que éste sea capaz de realizar maniobras aceptables y repetibles.
No se debe interpretar una prueba que, por mal realizada, pueda ser capaz de inducir a un error. Se considera necesario cumplir dos tipos de criterios (de aceptabilidad y de repetibilidad)3,4,7,8 para considerar que una espirometría se ha realizado correctamente:
a) Criterios de aceptabilidad
-
- Subjetivos (valoración del técnico):
- El inicio de la espiración, tras la inspiración máxima, ha sido rápido y sin indecisión.
- La maniobra se ha realizado con un esfuerzo adecuado. Con espiración continua y sin rectificaciones hasta expulsar todo el aire.
- Sin tos o maniobra de Valsalva o cierre de glotis.
- Sin fugas ni obstrucción en la pieza bucal.
- Comienzo con volumen extrapolado menor o igual del 5% de la FVC o 0.100 L (en preescolares inferior al 12,5% de la FVC o 0,08 L).
- Consecución de una meseta al final de la espiración, fácil de visualizar en la curva volumen/tiempo.
- Tiempo de espiración forzada (FET): Según las recomendaciones actuales de la ERS/ATS3, ya no es necesario que se alcance un FET mínimo para considerar la maniobra aceptable. Lo fundamental es que el técnico observe que la espiración ha sido completa y no haya finalizado antes de expulsar todo el aire. Esto también se refleja en la meseta de la curva volumen/tiempo.
De forma orientativa se considera un tiempo espiratorio aproximado ≥ 2 segundos en niños entre 6-8 años, ≥ 3 segundos en niños entre 8-10 años y ≥ 6 segundos en niños mayores de 10 años. En los niños menores de 6 años debe intentarse que la duración de la maniobra no sea inferior a 1 segundo.
Otros datos a tener en cuenta de las gráficas espirométricas (especialmente en la curva flujo/ volumen) son: deben tener una forma apropiada, libres de artefactos, sin perdidas y sin inicio retrasado o finalización prematura. En la curva flujo/volumen la finalización será adecuada cuando se observa que la curva “aterriza” suavemente y no cae o se interrumpe de forma brusca.
Se necesita un mínimo de 2-3 maniobras aceptables. Los criterios de aceptabilidad para el FEV1 y FVC deben considerarse por separado y no necesariamente se toman de la misma maniobra. En el caso del FEV1 solo se tiene en cuenta el primer segundo, mientras que la FVC se valora durante toda la maniobra espirométrica.
b) Criterios de repetibilidad
Una prueba de espirometría forzada en niños requiere un mínimo de 2 maniobras aceptables, según los criterios antes descritos, sin un máximo recomendado. En adolescentes se realizarán un mínimo de 3 maniobras aceptables, con un máximo de 8, dejando entre ellas el tiempo suficiente para que el paciente se recupere del esfuerzo3,4.
Se considera que las maniobras cumplen criterios de repetibilidad cuando:
- Los dos mejores valores de FVC y los dos mejores valores de FEV1 no difieren entre sí más de 0.150 L. En la Figura 5 se muestran ejemplos de maniobras no repetibles.
- En el caso de que la FVC sea igual o menor de 1 L (habitualmente niños preescolares de 2-6 años), se exige que estas diferencias no sean mayores de 0.100 L ó 10% del valor más alto (el que sea mayor de los dos).
c) Obtención de los parámetros
- Se seleccionarán los mayores valores de FVC y FEV1 de cualquiera de las maniobras aceptables, aunque sus valores no sean de la misma maniobra.
- El resto de los parámetros espirométricos se obtienen de la curva satisfactoria con mayor suma de FVC + FEV1.
En la actualidad, prácticamente todos los espirómetros evalúan de forma automática la calidad de la maniobra y seleccionan la mejor, aunque se aconseja verificar si la selección es adecuada o realizar la selección de los mejores resultados de forma manual.
Figura 5. Curvas espirométricas no repetibles

LECTURA DE LA ESPIROMETRÍA
Antes de leer una espirometría siempre hay que tener en cuenta la impresión del técnico y comprobar, en primer lugar, la validez de las curvas.
Tras confirmar que las maniobras realizadas cumplen los criterios de aceptabilidad y de repetibilidad, se pasará a valorar los parámetros espirométricos, que se expresan porcentualmente respecto a valores de población sana de referencia, excepto para el cociente FEV1/FVC que, a diferencia del resto de parámetros, se tiene en cuenta el propio valor obtenido del paciente. Lo correcto es describirlo como fracción decimal, no se debe expresar como porcentaje del valor de referencia3,4,15,16.
En el niño, la relación FEV1/FVC se correlaciona mejor con el grado de obstrucción y la gravedad del asma que el FEV1, considerado el patrón oro.
Valores espirométricos en pediatría:
Actualmente existen dos formas de interpretar las espirometrías: el uso de un valor o punto de corte fijo respecto al de referencia, o el de las ecuaciones de la Global Lung Function Initiative (GLI) con el Límite inferior de la normalidad (LIN) y el Z-Score.
- FEV1/FVC se considera normal mayor de 0,80 (en niños preescolares mayor de 0,90). Este cociente es el parámetro que se utiliza para describir un patrón obstructivo, cuando su valor está por debajo de la cifra considerada normal. Sin embargo, no existe un consenso claro sobre cuál es el valor normal.
La guía GINA (Global Initiative for Asthma)1, establece como normalidad el valor mayor de 0,75-0,80 en adultos y adolescentes y mayor de 0,90 en niños. Define obstrucción bronquial por debajo de estas cifras. La GEMA (Guía Española para Manejo del Asma)2 define la obstrucción ante un cociente de FEV1/FVC menor de 0,85- 0,9 en niños y menor de 0,7 en adultos. Si se utilizan estos puntos de corte de normalidad fijos (0,85 ó 0,90 para los niños), posiblemente exista una sobrestimación de la obstrucción. Un estudio reciente, con espirometrías realizadas en pacientes de 6-18 años, ha demostrado una sobreestimación de la obstrucción del 57,4% si se utilizan criterios de GINA (FEV1/FVC de 0,9) y del 26,2% según GEMA (FEV1/FVC de 0,85), al comparar los datos con los valores obtenidos del LIN y el Z-Score, en la misma población17. Así mismo, en otro estudio realizado en niños en edad escolar de 5 a 16 años del Reino Unido con sospecha o diagnóstico de asma, al comparar los datos espirométricos usando un punto de corte fijo de FEV1/FVC de 0,8 con los valores obtenidos del LIN, la sobreestimación de la obstrucción fue del 6,4%18.
- FEV1 y FVC se consideran normales valores iguales o superiores al 80% de sus valores teóricos.
- FEF25-75 es considerado normal el igual o superior al 65% de su valor teórico.
Estos valores porcentuales son sólo aproximaciones del LIN, que se acerca al percentil 5 o dos desviaciones estándar de los valores teóricos o de referencia. Por tanto y para mayor exactitud, a la hora de interpretar los resultados de la espirometría, actualmente se aconseja conocer el LIN de los valores de referencia según sexo, edad, etnia y talla para cada uno de los parámetros y considerar que la espirometría es normal cuando sus valores son superiores a éste. El LIN en la edad pediátrica está alrededor del 80% del valor teórico del FEV1 y FVC. Del 0,75-0,90, según la edad, para la relación FEV1/FVC y de aproximadamente el 60-65% para el FEF25-75.
Los nuevos espirómetros han integrado ya los valores del LIN en su software y han comenzado a incorporar otra forma de expresar los resultados espirométricos y su diferencia con los valores teóricos, que es el número Z-Score o número de desviación estándar obtenido. Así, en una distribución normal de los resultados, el promedio de todos los Z-Score sería 0 y correspondería a la media o percentil 50 y al 100% del valor teórico. El rango normal oscilaría entre -1,96 Z-Score a +1,96 Z-Score. Los Z-Scores ofrecen la oportunidad de interpretar los datos obtenidos independientemente de la edad, talla, sexo y grupo étnico a través de un pictograma19 (Figura 6). En el estudio de la función pulmonar se consideran patológicos, los valores obtenidos del paciente, si están por debajo del Z-Scores -1,64, que corresponde al LIN o percentil 5.
Figura 6. Relación entre el percentil y el z-score y su uso en un pictograma para interpretar los resultados de la espirometría17

*Disponible en: https://publications.ersnet.org/content/breathe/9/6/462
En nuestro medio, aunque se han descrito valores de función pulmonar en distintas regiones y tramos de edad, en general se recomienda utilizar los valores de referencia de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), descritos por Casan, para niños españoles de raza caucásica (rango 6-20 años)20 o bien, según el software disponible del espirómetro, utilizar los valores de referencia multiétnicos (rango 3-95 años) de GLI descritos por Quanjer et al.21,22 en 2012, con LIN y Z-Score, que han solventado las limitaciones étnicas y ampliado el rango de edad de otros valores de referencia descritos en 2008 (“All ages” rango 4-80 años)23 .
La ventaja de la utilización de las ecuaciones y valores de referencia de GLI-2012 es la aplicación de las mismas en todas las edades y diferentes grupos étnicos desde la edad preescolar hasta la vida adulta, sin discontinuidad ni saltos o cambios de los valores de referencia. Su implementación y validación en las diferentes poblaciones, incluidos niños preescolares españoles24, se está implementando con muy buenos resultados. Para reducir el riesgo de clasificar mal a los pacientes, actualmente se recomienda usar el LIN y Z-Score3,4,25.
La aplicación de la calculadora espirométrica para las ecuaciones GLI-2012, disponible en la Global Lung Function Initiative26, es muy útil en la consulta diaria para el cálculo de los valores de LIN y Z-Score si no están en el software espirómetro. (Figura 7).
Figura 7. Calculadora espirométrica con las ecuaciones de la Global Lung Function Initiative (GLI)-2012 para la consulta diaria24.

Disponible en: https://gli-calculator.ersnet.org/
PATRONES DE ALTERACIONES ESPIROMÉTRICAS
La espirometría forzada permite clasificar las alteraciones ventilatorias6,7 (Tabla 3) en:
a) Tipo obstructivo:
-
- - Se caracteriza por la disminución de la relación FEV1/FVC y del FEV1, con una FVC normal (o ligeramente disminuida) y un FEF25-75% también disminuido. En las formas graves se puede producir un descenso mayor de la FVC, conformando un cociente FEV1/FVC normal.
- En la curva flujo/volumen se aprecia una excavación o concavidad en su asa descendente.
b) No obstructivo (restrictivo):
-
- Se caracteriza por una relación FEV1/FVC normal o aumentada, con una disminución de la FVC.
- La curva flujo/volumen tiene una morfología casi normal, pero a escala reducida.
c) Tipo mixto:
-
- Coexisten ambos tipos de alteraciones ventilatorias. En este caso, se precisan técnicas más sofisticadas para completar su evaluación funcional.
Tabla 3. Clasificación de las alteraciones funcionales ventilatorias6,7

PRUEBA BRONCODILATADORA
El test de broncodilatación consiste en repetir la espirometría forzada, después de administrar un fármaco broncodilatador, para tratar de demostrar la reversibilidad de la obstrucción al flujo aéreo respecto a la situación basal7,8,27,28. Es imprescindible su realización en el diagnóstico de asma y según las últimas recomendaciones se recomienda en todos los niños con FEV1 y/o FEV1/FVC < LLN ó < 80% del valor teórico de referencia29.
Ejecución:
1. Realizar la espirometría forzada en situación basal.
2. Administrar el fármaco broncodilatador:
- dosis: salbutamol 400 mcg (4 pulsaciones intercaladas por 30 segundos).
- sistema: inhalador en cartucho presurizado con cámara de inhalación.
3. Permanecer en reposo durante 10- 15 minutos.
4. Realizar la espirometría forzada posbroncodilatación.
Expresión de los resultados:
1. La variable espirométrica empleada en la demostración de la reversibilidad es el FEV1.
2. En la actualidad, se considera que la mejor manera de valorar la respuesta broncodilatadora es el cambio porcentual respecto al valor teórico del FEV1 ya que este índice no depende de la edad, talla ni del calibre bronquial.
Interpretación:
1. En niños se considera positivo cuando el incremento del FEV1 es >12 % y/o ≥ 200 ml respecto al valor basal o un incremento del FEV1 del 9% en relación con el valor teórico.
En adultos se considera positivo un incremento del FEV1 ó FVC ≥ 12% y ≥ 200 ml con respecto al valor basal según GINA y un FEV1 ó FVC >10% en relación con el valor teórico según ERS.
2. La prueba broncodilatadora negativa no excluye el diagnóstico de asma.
TEST DE EJERCICIO
El test de carrera libre es una prueba de broncoprovocación no específica. Trata de demostrar la respuesta obstructiva exagerada generada con el ejercicio físico28,29,30.
En AP está indicado para la valoración de los síntomas sugerentes de asma relacionados con el ejercicio físico (sibilancias, fatiga, tos, necesidad de pararse para respirar).
El diagnóstico de BIE (broncoespasmo inducido por el ejercicio) debe establecerse por los cambios de la función pulmonar (FEV1) tras el ejercicio y no en base a los síntomas. Los síntomas descritos anteriormente no son sensibles ni específicos para identificar a aquellos pacientes con BIE. Éste se puede presentar en pacientes sin síntomas y en cambio, otros con síntomas respiratorios con el ejercicio, no tendrán BIE.
Ejecución:
1. Realizar la espirometría forzada basal.
2. Carrera libre:
- duración 6 minutos
- intensidad suficiente para alcanzar una frecuencia cardiaca superior al 85% de la frecuencia máxima para su edad (210 menos la edad en años).
- finalización brusca.
3. Realización de espirometrías seriadas después del ejercicio.
- secuencia: iniciar a los 0-2 minutos de cesar el esfuerzo y repetir a los 5, 10, 15 y opcionalmente a los 20 y 30 minutos (salvo que el FEV1 baje de forma significativa en un tiempo inferior, momento en el que se suspenderá la prueba y se le administrará un broncodilatador al paciente).
- la máxima broncoobstrucción suele ocurrir entre 3 y 15 minutos después de finalizar el ejercicio.
Expresión de los resultados:
1. La variable espirométrica empleada para valorar la hiperrespuesta es el FEV1.
2. El resultado se expresa como el cambio porcentual respecto al valor basal del FEV1.
Interpretación:
1. Se considera positivo el descenso porcentual del FEV1 tras el ejercicio > 10%, respecto al valor basal. La GINA considera positivo un descenso del FEV1 > 12% con respecto al valor teórico en niños de 6 a 11 años y un descenso del FEV1 >10% y >200 ml con respecto al valor basal en adolescentes y adultos.
2. Un test de carrera libre negativo no excluye el diagnóstico de asma inducido por el ejercicio.
ESPIROMETRÍA: UN RECURSO CLAVE EN EL MANEJO DEL ASMA
• Diagnóstico funcional del asma1-4,31,32
- Detección del patrón obstructivo.
- Demostración de la reversibilidad (prueba de broncodilatación).
- Demostración de la hiperrespuesta bronquial (test de ejercicio).
• Clasificación de la gravedad del asma2 (Tabla 4).
• Clasificación de la gravedad de la agudización del asma2 (Tabla 5).
• Seguimiento evolutivo de la enfermedad y de la respuesta al tratamiento farmacológico.
Tabla 4. Clasificación de la gravedad del asma según valores de la función pulmonar*. (Modificada de2)

Tabla 5. Clasificación de la gravedad de la agudización del asma2 según el índice de obstrucción al flujo aéreo (prebroncodilatación)

INDICACIONES DE LA ESPIROMETRÍA EN EL ASMA
El uso de la espirometría es un indicador de calidad en AP para el estudio y seguimiento del asma en pediatría31,33. Está indicada en:
1. La valoración inicial del diagnóstico de asma.
2. Después de iniciar el tratamiento, una vez que los síntomas se han estabilizado.
3. Durante periodos de pérdida progresiva o prolongada del control del asma.
4. Si el asma está activa con síntomas en el último año o con tratamiento se recomienda al menos una vez al año, o con mayor frecuencia en función de la gravedad y respuesta terapéutica.
LIMPIEZA DEL ESPIRÓMETRO Y ACCESORIOS
La Pandemia COVID-19 ha obligado a extremar las medidas de limpieza y desinfección de los componentes y accesorios del espirómetro. No obstante, independientemente de la pandemia, se recomienda siempre una desinfección de alto nivel34. Esta incluye una limpieza previa con detergente líquido enzimático específico y una desinfección con un desinfectante antimicrobiano que cumpla la normal UNE EN 14476 de todo el material no desechable que ha estado en contacto con las mucosas del paciente.
Es recomendable el uso de boquillas y filtros antibacterianos y antivíricos desechables. Se debe realizar la limpieza y desinfección de superficies y componentes del espirómetro entre un paciente y otro o al final de la jornada según el tipo de material9 (Tabla 6), respetando los tiempos de ventilación y secado, al menos 15 minutos, y seguir las indicaciones del servicio de salud correspondiente. En caso de pacientes potencialmente infecciosos, se recomienda citarlos a última hora.
Las piezas del espirómetro se desmontarán siguiendo las instrucciones del fabricante. Las superficies o partes del equipo que no puedan sumergirse se limpiarán diariamente, o cuando existen restos de material biológico, con un paño húmedo con detergente enzimático, posterior aclarado y secado y finalmente utilizar el desinfectante antimicrobiano. Las pinzas nasales, si son utilizadas, se limpiarán con agua y detergente y posterior desinfectante en caso de no ser desechables. Los tubos, las conexiones y las boquillas no desechables, se limpiarán sumergiéndolos en agua que contenga un detergente enzimático durante el tiempo que recomiende el fabricante y posteriormente se aclararán con agua tibia para proceder a la desinfección posterior, dejando secar al aire.
En el caso de usar sensores no desechables, es preferible que estos sean aclarados con agua destilada, no debajo del grifo con agua tibia, para evitar el depósito de sales que podría dañar el neumotacógrafo o la turbina y acarrear un mal funcionamiento posterior.
Ejemplos de productos de limpieza son, entre otros, los detergentes enzimáticos Instrunet EZ+T® o Prolystica®. De desinfección: Instrunet Anyoxide 1000®, Resert XL HD®, PeraSafe®, o Instrunet FA Concentrado®.
Para más información sobre la desinfección de alto nivel se puede consultar las recomendaciones de prevención de infección por coronavirus en las unidades de función pulmonar de los diferentes ámbitos asistenciales, realizado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica y la Sociedad Española de Neumología Pediátrica9.
Tabla 6. Recomendaciones de limpieza y desinfección de los puestos de trabajo y equipos de espirometría en los Centros de Salud. (Modificado de9)


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