Manejo domiciliario de la crisis de asma

¿Qué es una crisis de asma y cómo hay que actuar en el domicilio?

La crisis de asma es un empeoramiento repentino o progresivo de los síntomas:

  • Aumento de tos (continua, nocturna o con el ejercicio)
  • Pitos en el pecho
  • Fatiga (dificultad para respirar)
  • Sensación de opresión en el pecho
  • Disminución del FEM (si utiliza medidor de pico-flujo)

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Señales de peligro

Hay síntomas que nos avisan de que una crisis puede ser grave:

  • Color azulado de los labios
  • Se hunden las costillas al respirar
  • Dificultad para hablar
  • Adormecimiento

Las señales de peligro indican que hay que solicitar asistencia médica inmediatamente.

¿Qué hay que hacer en el domicilio ante una crisis de asma?

  • Mantener la calma
  • Tratar los síntomas tan pronto como sea posible
  • Comenzar la medicación en el domicilio
  • Nunca esperar a ver si se pasa solo
  • Tras dar la medicación, observar durante 1 hora y valorar la respuesta

Uso de medicación

  • Toma tu medicamento de alivio rápido: salbutamol con cámara, 2–4 puffs, separados por 30–60 segundos. Se puede repetir esta dosis cada 20 minutos, hasta un máximo de 3 veces.
  • Si los síntomas no mejoran en 1 hora, empieza a tomar corticoides orales (1 mg/kg/día, máximo 40 mg/día), durante 3–5 días.
  • Toma tu medicamento antiinflamatorio las veces al día indicadas, todos los días, según te indicó tu pediatra.

Valorar la respuesta al tratamiento

  • Si mejoras en 1 hora y la mejoría se mantiene 4 horas, continúa con salbutamol: 2–4 puffs cada 4–6 horas (según síntomas), y acude a tu pediatra en 24–48 horas.
  • Si no mejoras o la mejoría no se mantiene y vuelves a recaer, acude a un Servicio de Urgencias.

Si sabes controlar las crisis, la duración de los síntomas será menor y mejorará tu calidad de vida.