journal-asthma-logoEl objetivo de este estudio fue explorar la asociación entre H. pylori y el asma infantil. Se analizaron dieciocho estudios de calidad moderada a alta  que incluyeron a 17.196 niños.  En general, hubo una asociación negativa significativa entre H. pylori y el riesgo de asma infantil (OR = 0,68; IC 95 %, 0,54–0,87; P  = 0,002). La asociación inversa observada persistió para las cepas CagA(+) de H. pylori (OR = 0,58; IC 95 %, 0,35–0,96; P  = 0,034), pero no para las cepas CagA(−) (OR = 0,52; IC 95 %, 0,12 –2,28; P = 0,387). La evidencia sugiere que la infección por H. pylori , particularmente la infección por H. pylori CagA(+) , está inversamente asociada con el riesgo de asma infantil.  J Asthma. 2022 May;59(5):890-900. 

 


 

logo-erjAsociación de factores de la vida temprana con enfermedad pulmonar asociada a la prematuridad (PLD): estudio de cohorte prospectivo. Aunque tradicionalmente la displasia broncopulmonar (DBP) se ha asociado con una función pulmonar baja en la vejez, los datos muestran que la gestación y el retraso del crecimiento intrauterino (RCIU) están significativamente asociadas con la DLP en la infancia, pero la DBP no lo está. Al identificar a los niños con PLD, podemos comprender mejor los mecanismos subyacentes y desarrollar terapias óptimas. European Respiratory Journal May 2022, 59 (5) 2101766; DOI: 10.1183/13993003.01766-2021

 

 


 

 allergy-2022-05Deterioro de la barrera cutánea y sensibilización alérgica en la primera infancia. El eccema, la piel seca y la pérdida de agua transepidérmica alta (TEWL) a los 3 meses se asociaron con la sensibilización alérgica a los 6 meses de edad y predijeron la sensibilización de 3 a 6 meses de edad para alérgenos  alimentarios.   Allergy. 2022 May;77(5):1464-1476. doi: 10.1111/all.15170.

 

 

 


 
allergy-2022-05Este estudio de cohorte de nacimiento sueco basado en la población de 3522 bebés seguidos prospectivamente hasta la edad adulta temprana evaluó el impacto de la edad gestacional en la sensibilización de IgE. El parto prematuro (<37 semanas) se asoció inversamente con la sensibilización a los alérgenos alimentarios y/o inhalantes comunes y a los alérgenos alimentarios por separado. No se encontró una asociación clara entre el parto postérmino y la sensibilización IgE hasta los 24 años de edad. Allergy. 2022 May;77(5):1570-1582. doi: 10.1111/all.15077

 

 


 

 journal-asthma-logoAsociación entre el asma y el consumo de bebidas azucaradas (SSB) en la población pediátrica de los Estados Unidos.  Un total de 9,938 niños de 2 a 17 años que participaron en las Encuestas Nacionales de Examen de Salud y Nutrición 2011-2016. El consumo de SSB se clasificó en 3 grupos en función de la ingesta calórica de los datos de recordatorio de alimentos de 24 horas de la siguiente manera: 1) sin consumo (0 kcal/día); 2) consumo moderado (1-499 kcal/día); y 3) consumo elevado (≥ 500 kcal/día). El resultado primario de interés fue el estado de asma actual autoinformado. Se objetiva una relación dosis-respuesta entre la ingesta de SSB y el diagnóstico de asma. J Asthma. 2022 May;59(5):926-933. doi: 10.1080/02770903.2021.1895210.

 


 

j in practice-2022-05Los criterios de prescripción biológica para el asma grave difieren sustancialmente en 28 países de los cinco continentes. Los umbrales de recuento de eosinófilos en sangre (generalmente ≥300 células/μl) y las exacerbaciones fueron requisitos clave para las prescripciones de anti-IgE/anti-IL-5/5R en alrededor del 80 % de los países autorizados. La mayoría de los países (40 % para dupilumab y 54 % para mepolizumab) requieren dos o más exacerbaciones moderadas o graves, mientras que las cifras oscilaron entre ninguna y cuatro. . Para reslizumab, todos los países obtuvieron una puntuación más baja. J Allergy Clin Immunol Pract. 2022 May;10(5):1202-1216.e23. doi: 10.1016/j.jaip.2021.12.027.

 


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Los efectos del brote de COVID-19 en las admisiones al departamento de emergencias pediátricas por sibilancias agudas. Es u estudio transversal retrospectivo que compara cincoaños previos a la pandemia con el año de la pandemia. Concluye que el brote de COVID-19 y el confinamiento nacional provocaron una caída en el número de ingresos al servicio de urgencias por sibilancias en niños. Esto podría deberse a una reducción en la circulación de virus respiratorios comunes y, en parte, a una menor exposición a aeroalérgenos durante el período de COVID-19.   Pediatric Pulmonology. 2022; 57: 1167- 1172.