
Resumen
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FEM es el flujo espiratorio máximo, un parámetro dentro del conjunto de
los valores que son posibles obtener de la función pulmonar.
Habitualmente se define como FEM, aunque en algunas ocasiones puede
encontrarse como FEF (Flujo Espiratorio Forzado) o PEFR (pico espiratorio
forzado). También se le denomina en algunos trabajos como pico flujo, peak
flow o ápice de flujo.
En una espirometría flujo-volumen, obtenida mediante espirómetro equivale al
vértice superior de la curva espirométrica; y expresa el estado de las vías
respiratorias de calibre grande, no las de pequeño calibre.
El FEM se obtiene de una maniobra espiratoria forzada partiendo de una
inspiración máxima (igual que en una espirometría) , con la diferencia que
la maniobra no tiene por qué ser prolongada, pues para el FEM no se precisa
la rama descendente de la curva espirométrica.
Visto que el FEM es un solo valor de los muchos que se pueden obtener en una espirometría, resulta obvio decir que la medición del FEM nunca debe sustituir a la realización de la espirometría.
El FEM se expresa en litros por segundo o en litros por minuto, corregidos a condiciones BTPS. Cuando se obtiene el FEM directamente de una espirometría suele venir expresado el litros/segundo; mientras que el cuando se utiliza el medidor de FEM este suele expresar sus resultados en litros /minuto.
El medidor de FEM es un instrumento especial que sirve para medir el FEM.
Sólo mide este parámetro. El primer medidor (el clásico mini-Wright) fue
comercializado en 1978, y ha gozado de una gran aceptación, debido a su
manejabilidad, facilidad de uso (desde los 4 años), su tamaño que permite
sea transportable a cualquier lugar, y por su aceptable fiabilidad.
Se le ha llamado erróneamente miniespirómetro, término que debe desecharse,
para evitar confusionismo con el espirómetro
El medidor consta de un tubo cerrado por un extremo y con
una boquilla en el otro extremo a través del cual se realiza la espiración.
La fuerza de la espiración mueve una aguja que corre a través de un rail
instalado en el interior del tubo y en paralelo a este. Dicha aguja se
desliza hasta el punto donde se ha producido el máximo flujo o esfuerzo
espiratorio instantáneo. El medidor incorpora una regleta de medición, a lo
largo de la cual se posiciona la aguja, dando la medición en litros por
minuto. Dicha regleta mide hasta 800 l/min en los medidores de adultos y
hasta 400 l/min en los de niños.
El medidor debe lavarse periódicamente con agua caliente (no superior a 60º C) y jabón. Se debe poner un especial énfasis en el secado, ya que habitualmente el rail, carril o barra interior, por la que se desliza la aguja es de hierro y se podrían producir pequeñas incrustaciones de óxido que anularan la eficacia del medidor, al frenar la progresión de la aguja durante la maniobra.
Existen varios medidores de FEM homologados, es decir, que entre ellos y los valores obtenidos de las espirometrías guardan una correlación aceptable. Es muy importante no utilizar cualquier medidor. Siempre debe comprobarse que están homologados (revisar la información escrita que los acompaña). Algunos medidores homologados son:
Aunque se disponga en la consulta de varios tipos de de medidores
homologados, cada paciente deberá usar siempre el mismo modelo, y si dispone
de uno propio, solo el suyo, por lo que cuando acude a consulta lo hará
llevándolo consigo.
Los mejores valores de referencia para una persona son los obtenidos en la
propia persona en un período en el que está estaba clínicamente estable.
Una alternativa es utilizar valores de referencia , con los que se comparan
los obtenidos en el paciente. Esto ultimo se haría solo en el caso de no
disponer de valores de referencia previos propios para ese paciente.
Los valores teóricos más conocidos son los de Gregg y Nunn (1989) para
adultos y los de Godfrey (1970) para niños.
Para España pueden utilizarse los valores de referencia obtenidos por Cobos,
Reverté y Liñan (An Esp Pediatr 1996; 45: 619-625.
Para México resultan útiles los valores de Lara que pueden ser consultados
en Respirar
Obtención de valores de referencia personales.-Se pide al paciente que
realice en su domicilio una tabla quincenal de mediciones de FEM. Esto
consiste en que el paciente realiza la maniobra para obtener el FEM por la
mañana y por la noche y anota el mejor resultado de tres intentos (ver
módulo 2). Con los 28-30 resultados obtenidos se calcula una media,
obteniéndose un valor de referencia para el paciente (por ejemplo 457
litros/minuto).
Para que la tabla sea válida, esta no deberá mostrar
variabilidad (ver
módulo 2) y el paciente deberá haber estado completamente
asintomático (si esto no fuera del todo posible, al menos deberá cumplirse
el criterio de no variabilidad). Con el valor de referencia obtenido,
podremos dar instrucciones al paciente para sus autocuidados, cuando por su
situación clínica necesite disponer del medidor en domicilio (ver
módulo 2).
Correlación con el FEV1
Existe una correlación aceptable entre FEM y FEV1
(alrededor de r:0.8). No obstante el FEM es menos sensible al cambio, de tal
modo que se ha observado en ocasiones cómo el FEV1 desciende con más
precocidad que el FEM al inicio de una crisis.
Correlación son los síntomas
Existe una aceptable correlación entre el valor del FEM y los síntomas clínicos de asma, lo que justifica que en algunos pacientes con asma moderado a grave, o de riesgo vital se indique el uso del medidor en el domicilio. No obstante, la correlación no es lineal perfecta, por lo que un paciente con un asma de esas características deberá combinar su apreciación subjetiva con el valor que obtiene del FEM, y en caso de síntomas sugerentes con FEM sin modificaciones apreciables, optar por iniciar la toma de medicación adecuada.
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